viernes, 14 de abril de 2017

Rojo por naturaleza

El encinar con pinos de repoblación cubre extensas áreas de la sierra de Córdoba y acoge a una nutrida comunidad de aves forestales. Estos días primaverales, el coro habitual formado por las aves residentes se solapa con el canto de abubillas, cucos y oropéndolas, recién llegadas de su migración. 
Pero entre todo el jaleo, un pequeño pájaro también venido de África aparece discretamente, de un día para otro, y llama la atención inmediatamente por sus colores y su arrogancia: el Colirrojo real.

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

El macho presenta una coloración deslumbrante, de un rojo que resulta inconfundible entre las hojas y las ramas de las encinas y los pinos. Por el contrario, la hembra presenta una coloración más apagada y menos llamativa. 

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) hembra

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) hembra

En abril se les puede ver casi en cualquier parte, ya que este mes coincide con el pico de paso migratorio de la especie por el sur de Europa. No obstante, la parejita que ocupa estas fotografías parece haberse instalado en una caja nido en un encinar con pinos de repoblación dentro del término municipal de Córdoba. Se les puede ver cortejándose, defendiendo su nido frente a otras aves y vigilando su territorio. 

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Así son los colirrojos reales, atrevidos por naturaleza. Y rojos.


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