domingo, 26 de febrero de 2017

Polluela y rareza, dos en uno

Quien se haya enfrentado a la búsqueda y observación de polluelas sabrá que en la inmensa mayoría de los casos es necesario dejarse los ojos escudriñando la vegetación palustre. Tan sólo en algunas ocasiones, estas huidizas e incansables aves salen de la protección de la orilla para mostrarse al descubierto en láminas de barro ricas en insectos. Las fotos que acompañan atestiguan la exhibición que hace unas semanas nos regaló una Polluela sora, una mega-rareza llegada desde el continente americano y que ha escogido la orilla de un tranquilo pueblo del Algarve como residencia de invierno.

Polluela sora (Porzana carolina)

Polluela sora (Porzana carolina)

La Polluela sora pertenece a la familia de los rálidos, y como tal está ligada a ambientes acuáticos que dispongan de vegetación palustre o macrófitos. Concretamente, esta especie comparte hábitat con la Polluela pintoja, seleccionando juncales empapados y prados húmedos. Su identificación no reviste ninguna dificultad, ya que su pico amarillo intenso y su máscara facial oscura son inconfundibles. 

Polluela sora (Porzana carolina)

Su área de distribución incluye al centro y norte de Norteamérica como zonas de cría, mientras que las zonas de invernada se reparten por el sur de EEUU, Centroamérica y el noroeste de Sudamérica. 

Polluela sora (Porzana carolina)

Polluela sora (Porzana carolina)

Poder ver una polluela americana tan cerca de Andalucía fue realmente impresionante, y más aún por el hecho de que el ave se mostró de lo lindo. Otra guinda y otro bimbo en este interesante invierno. 

lunes, 20 de febrero de 2017

De vuelta en Santoña

Un año después de conocer las Marismas de Santoña, tocó volver. El año pasado por estas fechas un Gavión hiperbóreo y un Somormujo cuellirrojo hacían las delicias de quienes paseaban por el puerto de la mencionada localidad cántabra. Este año, por el contrario, los protagonistas de la invernada eran otros. 

Diciembre trajo a la costa cántabra joyas como escribanos lapones, negrones especulados, eideres comunes, alcascisnes cantores o el lamentablemente maltrecho Colimbo ártico. Y, ciertamente, la mayoría de estas especies han aguantado en la región lo suficiente como para plantearse el desplazarse hasta allí, pero no todas. 

Los escribanos lapones debieron marchar hacia sus áreas de cría dos o tres días antes de que llegásemos, ya que en dos intentos y entre varias personas no los pillamos en el sitio donde llevaban semanas siendo observados. La Bisbita costero, que el año pasado no se dejó ver, siguió en sus trece. Y lo del Colimbo ártico fue ya caso aparte, pues nos enteramos nada más bajarnos del coche y ponernos a buscarlo que había muerto días antes al enredarse en una red de pesca. 

Con todo, especies típicas en Santoña como el Colimbo grande, el Cormorán moñudo, la Serreta mediana, el Zampullín cuellirrojo, la Barnacla carinegra y el Gavión atlántico se dejaron ver muy bien. 

Colimbo grande (Gavia immer)

Serreta mediana (Mergus serrator)

También vimos a la pareja de cisnes cantores que llevan ya varios años acudiendo al lugar, y que nos hicieron ensuciarnos de lo lindo para poder observarlos... 

Cisne cantor (Cygnus cygnus)

... y a dos especies de patos venidos desde el norte de Europa, como los negrones especulados -demasiado lejos como para fotografiarlos- y los eideres comunes, a los que pude fotografiar desde la embarcación de Aves Cantábricas. 

Eider común (Somateria mollisima
Macho inmaduro y hembra

Eider común (Somateria mollisima
Macho inmaduro

Dicho ésto, toca hacer un punto y aparte para hablar sobre la guinda del viaje, que la puso una limícola llegada nada menos que desde el continente americano. El pasado 29 de enero, Haritz Sarasa y David Arranz localizaban en Cicero, en la zona oeste de las marismas de Santoña, un Zarapito de Hudson o trinador americano. Una mega rareza que contaba con un único registro homologado en España hasta la fecha. Como es lógico, había que intentar observarlo. Probamos suerte el día que llegamos a última hora de la tarde, pero con la bajamar las limícolas se encontraban demasiado lejos de nuestra posición. Al día siguiente, poco después del amanecer, volvimos al lugar para volver a intentarlo. 

El Zarapito de Hudson, recientemente separado del Zarapito trinador europeo (Numenius phaeopus) como especie propia, se distribuye por las costas del continente americano, reproduciéndose en la tundra ártica de Alaska y Canadá e invernando en el Golfo de México y toda la costa sudamericana. 

Su morfología es muy similar a la del Zarapito trinador europeo, pero a diferencia de éste, consta de obispillo oscuro (frente al obispillo blanco de los zarapitos real y trinador europeo) y zona axilar pardo-oscura. Además, su tonalidad es en general algo más clara y la ceja está algo más definida. Pese a estos rasgos, la identificación en campo es costosa, ya que hay que esperar a que el individuo vuele para cerciorarse al 100% de su identidad. 

Tras dos horas de espera y de atenta vigilancia sobre todos los zarapitos trinadores presentes en la zona, finalmente uno de ellos saltó, y su dorso marrón nos brindó una fantástica observación de un ave tremendamente rara en nuestro país. 

Zarapito de Hudson (Numenius hudsonicus)

Zarapito de Hudson (Numenius hudsonicus) 

Zarapito de Hudson (Numenius hudsonicus)

Estuvimos observándolo un buen rato junto a multitud de personas que también habían acudido al lugar en su busca. Disfrutamos de lo lindo viendo sus vuelos y sus persecuciones con los demás zarapitos.

Zarapito de Hudson (Numenius hudsonicus)

Y es que Santoña, pese a todo, nunca defrauda. 


lunes, 13 de febrero de 2017

Una bisbita peculiar

Las bisbitas son aves pequeñas, esbeltas, de cola larga y movimientos rápidos. Pasan la mayor parte del tiempo en el suelo, buscando con su espasmódico andar insectos de los que alimentarse. Generalmente son marrones y blancas, con estrías negras en el dorso y motas que varían entre especies. Especies, por cierto, bastante numerosas. 

A la abundante y frecuente Bisbita común, presente entre otros sitios en jardines y parques urbanos durante el invierno, se le suman en verano la bisbita arbóreo, típica de bosques maduros, y la bisbita campestre, más propia de zonas abiertas o con matorrales dispersos. En invierno llegan las bisbitas norteñas, o aquellas descienden de zonas montañosas para instalarse en campiñas y prados húmedos, como son las bisbitas de Richard, costero y alpino. Eso sin tener en cuenta las Islas Canarias, donde reside de forma permanente la Bisbita caminero. 

Aparte de éstas, que son especies de presencia anual más o menos regular, se encuentran las bisbitas raras. Y quizás sea en este grupo donde se encuentre la bisbita a mi parecer más llamativa de cuantas he visto y de cuantas aparecen reflejadas en la maravillosa Svensson: la Bisbita gorgirrojo.

Fue la pasada semana, concretamente el jueves, cuando pude ver por primera vez a esta especie; más exactamente, a dos individuos juntos. 

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus)

La Bisbita gorgirrojo cría en la tundra ártica, aunque también llega a reproducirse en bosques que contengan claros o zonas pantanosas. Inverna en África y en Oriente Medio, pero su aparición por el oeste de Europa no deja de ser ocasional, lo que le otorga la categoría de rareza. 

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus)

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus)


En directo, tanto el individuo adulto (más rojo) como el juvenil mostraron un comportamiento extremadamente confiado, situándose en ocasiones a escasos tres o cuatro metros del coche. Ciertamente, se preocupaban más por encontrar alimento y por defenderse de los repentinos ataques de una Lavandera blanca a la que parecía no sentarle bien la compañía. 

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus) adulto

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus) adulto

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus) adulto

Bisbita gorgirrojo (Anthus cervinus) juvenil

El invierno sigue deparando sorpresas. Esperemos que siga así hasta que llegue la ya cercana primavera. 


sábado, 11 de febrero de 2017

El guiri venido del ártico

Que la malagueña Costa del Sol es un refugio permanente de guiris venidos de toda Europa lo sabe todo el mundo. Buscan sol, tranquilidad y buena gastronomía. Más o menos lo mismo que ha venido buscando un visitante muy singular que lleva más de un mes pasando el invierno en Mijas Costa: un Pato Havelda

Pato Havelda (Clangula hyemalis)

El Pato Havelda es un ave de distribución ártica, siendo habitual en costas y charcas del Norte de Europa y reproduciéndose en Escandinavia, Islandia, Groenlandia y Rusia. Lo caracterizan su pequeño tamaño, su compleja muda (con tres plumajes distintos cada año) y su frenética actividad de buceo en busca de alimento. 

En la Península Ibérica es un invernante escaso pero regular, que aún citándose todos los años en el tercio norte se considera rareza. Sin embargo, en Andalucía y más aún en la costa mediterránea, este ave es tremendamente rara. Por este motivo, el descubrimiento de este ejemplar macho de primer invierno a finales de diciembre ha supuesto un auténtico acontecimiento. 

Pato Havelda (Clangula hyemalis)

Pato Havelda (Clangula hyemalis)

Pato Havelda (Clangula hyemalis)

Pato Havelda (Clangula hyemalis)

Ciertamente, ver un pato como éste, en un campo de golf, a 5 minutos de una playa que en pocas semanas se llenará de tumbonas y sombrillas, y a una temperatura cercana a los 25ºC, fue casi surrealista. Es lo que tienen las rarezas.


sábado, 14 de enero de 2017

Un fin de semana ganso

Terminó la navidad, y ahora toca volver a la exigente rutina. Con muchos posibles planes pajareros para este año rondándome la mente, el último fin de semana de la navidad (6-8 de enero) aprovechamos para hacer una escapada express al sur de Castilla y León, en busca de algún ave norteña o rara con la que alegrarnos la vista y el mes de enero.

El objetivo en Castilla y León era el de observar varias esepcies de gansos invernantes, tanto ánsares como barnaclas. Para ver Ánsar campestre y Ánsar indio tendríamos que haber ido a la Laguna de La Nava, en Palencia, pero preferimos dejarlo para otra ocasión. 

Con todo, disfrutamos de muy buenas observaciones de un Ánsar piquicorto -primer bimbo de este 2017- y una Barnacla cariblanca en el Azud de Riolobos, en Salamanca, y localizamos tres ánsares caretos en la Laguna del Oso, en Ávila. Además disfrutamos de especies más bien escasas por el sur, como la Corneja negra o el Gorrión molinero. 

Ánsar careto (Anser albifrons)

Ánsar careto (Anser albifrons)

Ánsar común (Anser anser)

Ánsar común (Anser anser)

Gorrión molinero (Passer montanus)

Ánsar piquicorto (Anser brachyrynchus)

Especialmente llamativa e interesante fue la observación del mencionado Ánsar piquicorto, una especie poco frecuente por España y que sólo recala en el sur de Europa accidentalmente durante los meses de invierno. Sus zonas de reproducción se sitúan en islas del Atlántico Norte, concretamente en Islandia, Groenlandia y Spitsbergen. Destaca por su menor tamaño, sus patas rosadas, su cabeza oscura y su pico corto y rosáceo.

Ánsar piquicorto (Anser brachyrynchus)

Ánsar piquicorto (Anser brachyrynchus)

Ánsar piquicorto (Anser brachyrynchus)


sábado, 7 de enero de 2017

Collalba desértica para empezar el año

¿Qué mejor forma de empezar el año que con una rareza al lado de casa?

El pasado día 5 de enero, como regalo de reyes, Diego Peinazo y el que escribe pudimos disfrutar de lo lindo de una Collalba desértica observada por primera vez el día 3 de enero cerca de Écija, Sevilla. 

Toda una mañana de búsqueda se vio recompensada con una gratificante observación de un ave rara que parece hacerse más común en España durante los meses invernales, seleccionando áreas rocosas, pedregosas o con escasa vegetación. Nuevamente, nos hizo replantearnos cuál será su procedencia: el norte de África o las estepas asiáticas. 

Collalba desértica (Oenanthe desertii)

Al igual que el ejemplar de esta especie que observé el año pasado en Toledo, este macho de Collalba desértica demostró ser un ave realmente curiosa, que gusta de acercarse a quien se le aproxime y que no muestra reparos en ser observada y fotografiada a muy corta distancia. 

Collalba desértica (Oenanthe desertii)

Collalba desértica (Oenanthe desertii)

Collalba desértica (Oenanthe desertii)

El paseo por la campiña sevillana también nos sirvió para observar un juvenil de Águila imperial, un Halcón peregrino, milanos reales y un muy buen número de perdices, a las que se echa en falta en la campiña de Córdoba. Así da gusto empezar un nuevo año.


miércoles, 28 de diciembre de 2016

Bienvenido, Mr Marshall

A finales de la década de 1940, Estados Unidos envió a Europa ayudas económicas para la reconstrucción de pueblos y ciudades tras la Segunda Guerra Mundial. A este conjunto de ayudas se le denominó Plan Marshall. 

Pese a que este plan nunca llegaría a España, en este país somos expertos en sacarle la punta a todo, y así lo hizo el director de cine Luis García Berlanga. En 1953 fue estrenada la película "Bienvenido Mr Marshall", en la que unos alegres pueblerinos sorianos celebran la visita de los estadounidenses con motivo de la presentación del mencionado plan.

¿Qué tiene ésto que ver con las aves? Muy sencillo. 

Todos los años, en menor o mayor medida, algunas aves americanas pierden sus rutas migratorias naturales y acaban en Europa. Y aquí son, cómo no, recibidas con los brazos abiertos -como el Plan Marshall- o mejor dicho, con los telescopios preparados. 

Este año, gracias a una mezcla de suerte e insistencia, he podido observar 10 especies americanas en España. Han sido, por orden cronológico, las siguientes:


1) Ánsar nival. Observado el 9 de febrero en el Embalse de San Andrés Gijón. Rareza en toda España. 


Ánsar nival (Anser caerulescens). Gijón. 


2) Gaviota de Delaware. Observada el 10 de febrero en la desembocadura del río Piles (Gijón) y el 12 de diciembre en Costa Ballena (Cádiz). Rareza local. 


Gaviota de Delaware (Larus delawarensis). Gijón. 


Gaviota de Delaware (Larus delawarensis). Costa Ballena. 

3) Barnacla canadiense. Observada el 10 de febrero en el Parque Isabel La Católica (Gijón) y el 8 de noviembre en El Rocío (Huelva). Rareza en toda España. 


Barnacla canadiense (Branta canadensis). El Rocío. 

4) Andarríos solitario. Observado el 28 de febrero en Cuevas de Almanzora (Almería). Mega rareza: cuatro observaciones homologadas en España. 

Andarríos solitario (Tringa solitaria). Cuevas de Almanzora. 

5) Porrón acollarado. Observado el 29 de febrero en una balsa de riego en Palma del Río (Córdoba). Rareza local. 

Porrón acollarado (Aythya collaris). Palma del Río. 

6) Gaviota de Franklin. Observada el 26 de marzo en Caleta de Vélez (Málaga). Rareza en toda España. 

Gaviota de Franklin (Larus pipixcan). Caleta de Vélez. 

7) Zampullín picogrueso. Observado el 15 de julio en la Gravera de Grulleros (León). Mega rareza: menos de 10 observaciones homologadas en España. 

Zampullín picogrueso (Podilymbus podiceps). León.

8) Charrán elegante. Observado el 3 de septiembre en la Bahía de Cádiz. Mega rareza: menos de 10 observaciones homologadas en toda España. 

Charrán elegante (Sterna elegans). Bahía de Cádiz. 

9) Correlimos pectoral. Observado el 17 de septiembre en la Dehesa de Abajo (Sevilla). Rareza local. 

Correlimos pectoral (Calidris melanotos). Dehesa de Abajo. 

10) Chorlito dorado americano. Observado el 26 de diciembre en la laguna de Galisteo (Cáceres). Rareza en toda España. 

Chorlito dorado americano (Pluvialis dominica). Laguna de Galisteo.