sábado, 22 de abril de 2017

Expertas del limo

La migración de las limícolas es otro pequeño gran espectáculo de la naturaleza. Muchas llegan desde África, otras parten desde nuestras costas, pero casi todas comparten destino: el alto Ártico y el norte de Europa. 
De momento, estas semanas las limícolas aprovechan playas y salinas del litoral andaluz para ganar algo de peso y vestirse con su colorido plumaje nupcial, que resulta extraño de ver en estas latitudes. Pronto marcharán para comenzar para comenzar la reproducción en sus todavía lejanas zonas de cría, pero hasta entonces ahí estarán, recorriendo limo y arena hasta la saciedad.
Hace un par de semanas visité las Salinas de Bonanza, lugar en el que centenares de limícolas hacen parada migratoria por estas fechas. Allí, el espectáculo de formas y colores no tuvo parangón: Una mezcla de especies y de plumajes invernales y estivales con las que se podría estar entretenido todo el día. El elenco era amplio: correlimos de varias especies, chorlitejos, vuelvepiedras, avocetas, cigüeñuelas y archibebes, acompañadas por un bando de fumareles, por numerosos flamencos y por una ingente cantidad de Gaviota picofina, de la que observé varias cópulas.

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) invernal

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) transición

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) transición

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) nupcial

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) nupcial

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) invernal

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) nupcial

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) nupcial

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) nupcial

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) nupcial
junto a Correlimos menudo (Calidris minuta)

Correlimos menudo (Calidris minuta) nupcial

Correlimos menudo (Calidris minuta) nupcial

Correlimos común (Calidris alpina) nupcial

Correlimos común (Calidris alpina) nupcial

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Archibebe común (Tringa totanus)

Fumarel común (Chlidonias niger)

Gaviota picofina (Chroicocephalus genei)

Flamenco común (Phoenicopterus roseus)

Tales concentraciones de aves se prestan a que aparezcan algunas especies que comparten destino, pero no procedencia. Y en este caso, la campanada la ha dado el Falaropo picofino, al que ya había buscado en varias ocasiones en este lugar. 

Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)

Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)

Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)

Falaropo picofino (Phalaropus lobatus) junto a 
Cigüeñuela (Himantopus himantopus)

El Falaropo picofino es una especie principalmente estival en Europa, que utiliza marjales húmedos, charcas y laderas encharcadas para reproducirse, siempre en zonas de tundra. Su migración postnupcial, que coincide con el verano, le lleva hasta el mar de Arabia, donde sus costumbres se vuelven pelágicas. Aún así, algunos individuos pueden ser detectados tanto durante su migración como durante la invernada a lo largo del continente europeo.

Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)

De los falaropos llama la atención su comportamiento sexual, dado que tanto en esta especie como en el Falaropo picogrueso (Phalaropus fulicarius) los roles sexuales se encuentran invertidos. Es decir, las hembras -de plumaje más atractivo- compiten por los machos, que después se encargan de la incubación y de la crianza de los pollos. 

Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)

Sea como fuere, la observación de limícolas siempre es un gran aliciente para realizar una visita a las zonas de costa. Más aún para alguien de interior, donde las limícolas brillan por su escasez.


domingo, 16 de abril de 2017

Paseo por tierras malagueñas

El pasado viernes 14, en vista del buen tiempo y del pico de paso prenupcial que tiene lugar estos días, decidí visitar dos de los principales espacios para la observación de aves en la provincia de Málaga: la Laguna de Fuentedepiedra y la desembocadura del río Guadalhorce. No fueron pocas las especies vistas, y algunas de ellas resultaron francamente interesantes.

En Fuentedepiedra se dejaron ver patos colorados, malvasías, cucharas, porrones, rabudos, frisos, un Águila calzada, un Críalo  y multitud de limícolas, entre los que destacaría un Andarríos bastardo, un bando de nueve chorlitejos grandes, cuatro chorlitejos chico, varios combatientes y no menos de 20 Correlimos menudo:

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Aparte, cómo no, enormes bandos de flamencos entre los que para mi desdicha no aparecieron los flamencos enanos y también buenas concentraciones de Pagaza piconegra, reproductora en la laguna. 

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

A media mañana me encaminé hacia Málaga capital, junto a la cual desemboca el río Guadalhorce. El desagradable calor húmedo no fue impedimento para disfrutar de una Tórtola común, un Carricerín común, un Zarcero común, una Canastera, espátulas, una Garza imperial, dos avetorillos, chorlitejos patinegros, grandes y chicos, un Chorlito gris, avocetas, cigüeñuelas, ostreros gaviotas picofinas, reidoras y cabecinegras.

Cigüeñuela (Himantopus himantopus)

Chorlitejo chico (Charadrius dubius)

Aparte, disfruté de lo lindo con las peleas entre machos y los cortejos de las malvasías, que por estas fechas andan muy activas buscando pareja. La presencia de varios ejemplares y su proximidad al observatorio me permitió tomar fotos medianamente decentes: 

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)


La Semana Santa no ha dado mucho de sí en lo que al pajareo se refiere, pero muy cerquita de casa ha aparecido un pajarín que puede mantenernos entretenidos durante los próximos meses. Será el protagonista de la próxima entrada del blog. 


viernes, 14 de abril de 2017

Rojo por naturaleza

El encinar con pinos de repoblación cubre extensas áreas de la sierra de Córdoba y acoge a una nutrida comunidad de aves forestales. Estos días primaverales, el coro habitual formado por las aves residentes se solapa con el canto de abubillas, cucos y oropéndolas, recién llegadas de su migración. 
Pero entre todo el jaleo, un pequeño pájaro también venido de África aparece discretamente, de un día para otro, y llama la atención inmediatamente por sus colores y su arrogancia: el Colirrojo real.

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

El macho presenta una coloración deslumbrante, de un rojo que resulta inconfundible entre las hojas y las ramas de las encinas y los pinos. Por el contrario, la hembra presenta una coloración más apagada y menos llamativa. 

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) hembra

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) hembra

En abril se les puede ver casi en cualquier parte, ya que este mes coincide con el pico de paso migratorio de la especie por el sur de Europa. No obstante, la parejita que ocupa estas fotografías parece haberse instalado en una caja nido en un encinar con pinos de repoblación dentro del término municipal de Córdoba. Se les puede ver cortejándose, defendiendo su nido frente a otras aves y vigilando su territorio. 

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho

Así son los colirrojos reales, atrevidos por naturaleza. Y rojos.


lunes, 10 de abril de 2017

La magia de las eneas

Las eneas, plantas herbáceas acuáticas y emergentes, son un auténtico imán para ciertos grupos de aves. De ahí la importancia de que los ríos presenten no sólo bosques de ribera, sino también extensiones de vegetación palustre como los eneales. 

En el río Guadalquivir a su paso por Córdoba, lugar que ocupa esta entrada, la enea va recuperando poco a poco la importancia y la superficie que debería tener, y ciertas manchas más o menos extensas comienzan a ocupar las orillas de algunos de los tramos fluviales más próximos al centro de la ciudad. Las eneas ya nos han regalado en este entorno varias observaciones poco habituales, como las de garzas imperiales, avetorillos, carriceros tordales, carricerines comunes y calamones. 

Pero esta vez, y gracias en buena medida a un temporal de levante en el mediterráneo que ha desviado a las aves migratorias hacia el oeste, el eneal nos ha regalado una observación que no olvidaremos y que difícilmente se repetirá. 

Como de costumbre tratándose del río a su paso por Córdoba, Diego Peinazo ya se fue a casa con la mosca detrás de la oreja la noche del jueves pasado, 6 de abril. Vio, correteando en una de las orillas con enea, un ave acuática algo más pequeña que una gallineta. En el contexto del temporal de levante en el que nos movemos estos días, y dado que se están observando por toda España varias especies de aves más propias del este de Europa, una observación como esa mosquea aún más. 

El viernes 7, bien temprano (eso de dormir no está hecho para quienes buscamos rarezas), Diego se encontraba de nuevo buscando a tan misteriosa ave. ¿Sería, como cabía esperar, una polluela?

La suerte, una vez pasados 15 minutos de búsqueda, estuvo de su lado. Una polluela desfilaba incansable por la banda de eneas, alimentándose como si no hubiese un mañana. Al comunicarnos la observación al resto del grupo cordobés, decidimos intentarlo por la tarde, con mejor luz y menos calor. Y allí estaba, para nuestro disfrute, un macho de Polluela bastarda.

Polluela bastarda (Zapornia parva)

Polluela bastarda (Zapornia parva)

Polluela bastarda (Zapornia parva)

Polluela bastarda (Zapornia parva)

Polluela bastarda (Zapornia parva)

La ausencia de un plumaje mayoritariamente moteado la distingue de la Polluela pintoja, mientras que la base del pico roja, la mayor longitud de la proyección primaria, la ausencia de flancos barrados y la mayor longitud de la cola sirven para diferenciarla de la Polluela chica. Además, la Polluela bastarda selecciona preferentemente carrizales y eneales, mientras que la chica prefiere las ciénagas con juncos. Cabe mencionar también que se trata de la única polluela europea con dimorfismo sexual, presentando la hembra tonos pardos y blanquecinos, sin apenas extensión de azul. 

Polluela bastarda (Zapornia parva)

Polluela bastarda (Zapornia parva)

Es un ave migratoria, que inverna en zonas templadas de los continentes africano y asiático y se reproduce principalmente en el este de Europa. 

Si queréis verla en acción, capturando invertebrados acuáticos para coger peso antes de proseguir su viaje, podéis ver el vídeo que Diego consiguió hacerle la tarde del viernes y que da buena muestra de la calidad de la observación, algo poco habitual al hablar de polluelas. 


Por supuesto, si queréis conocer la historia contada por su descubridor, os dejo el enlace al blog de Diego: http://riovivo.blogspot.com.es/2017/04/en-ocasiones-veo-pajaros.html?spref=fb